Desde hace varios meses, el señor Guillermo Jenkins Anstead y su señora esposa,
Elodia Sofía de Landa de Jenkins, han venido lanzando una campaña en mi contra,
en la que sostienen que la Fundación Mary Street Jenkins ha sido víctima de malos
manejos.
La campaña se inició el pasado mes de octubre (véase los artículos de Alberto
Aguilar en el periódico Reforma de los días 22, 24 y 25 de ese mes, todos en la
página 27 A), mas considerando su origen, estimé prudente pasarla por alto y
dejar sus falsedades sin respuesta. Por desgracia en fecha reciente han renovado
sus ataques (véase…), y como en ellos se hacen afirmaciones que podrían llegar
a poner en peligro el buen nombre de la Fundación, creo necesario hacer algunas
aclaraciones.