La oportunidad de dirigirme a un grupo tan selecto de expertos en mercadotecnia y otras personalidades constituye, sin duda, un privilegio que cumplidamente agradezco. Sin embargo, no tengo empacho en decirlo, también constituye un reto. Mi interés por las técnicas de la investigación de mercados es relativamente reciente y sería exagerado pretender que he adquirido un conocimiento profundo del tema. No obstante, me ha interesado vivamente y con ello me he unido al grupo de empresarios, siempre en aumento, que ve en la mercadotecnia un instrumento poderoso para incrementar la productividad de sus capitales y reducir al mínimo los desperdicios. Estoy convencido de que el número de adeptos a esta nueva técnica, nueva al menos en México, seguirá creciendo y este sentimiento se confirmará al observar la calidad de los profesionistas dedicados a impulsarla.