La juventud es la edad de las ilusiones, de los grandes proyectos. Ya lo dijo el poeta: «juventud, divino tesoro». Sin embargo, la juventud también es, por decirlo así, cuando se establecen los cimientos del gran edificio de la vida. Es un período en el que hay que tomar decisiones de peso, decisiones que tienen trascendencia durante toda nuestra existencia. Es en estos años cuando se gesta, en realidad, nuestro futuro.