Si bien no es posible hablar de que el fenómeno de los grandes bancos sea un fenómeno reciente, si se puede mencionar así la tendencia que existe en la actualidad a mejorar su administración, a hacer de ella un instrumento efectivo que les permita otorgar más y mejores servicios, obtener una tasa de utilidad que satisfaga a los accionistas y poseer un clima armonioso en las condiciones de trabajo dentro de la institución.