En México es improcedente la nacionalización de la banca, toda vez que el Estado ejerce control y vigilancia sobre sus operaciones, recibe la mayor parte de los depósitos que capta del pueblo y señala en qué campos debe invertirse el resto, dándose preferencia a las actividades industriales, agrícolas, mineras y comerciales, por lo que es un instrumento eficaz en la promoción del desarrollo social y económico, aseguró Manuel Espinosa Yglesias, después de ser elegido presidente de la Asociación de Banqueros de México.