Casi por cualquier criterio, la inauguración de esta planta de la Sociedad Mexicana de Química Industrial, s.a. constituye un acontecimiento industrial de mucha envergadura. Mediante la fabricación de colorantes, naftoles y compuestos intermedios orgánicos, sustituirá de inmediato importaciones que actualmente llegan a veinte millones de pesos; y el ahorro de divisas será mayor a medida que la fabrica se vaya desenvolviendo. Entraña, además, el aprovechamiento de varios derivados del petróleo, una de nuestras riquezas básicas, y su transformación en productos químicos necesarios para diversas industrias ya establecidas en la República Mexicana. Significa la contratación de personal mexicano para desempeñar labores bien remuneradas y, con frecuencia, altamente calificadas.